Si tienes un PC con Windows 10, seguro que en más de una ocasión te has preguntado si merece la pena dar el salto a Windows 11. La buena noticia es que Microsoft ofrece la actualización sin coste para los equipos que cumplen los requisitos, y el proceso es más sencillo de lo que parece. En esta guía te cuento exactamente cómo actualizar a Windows 11 gratis, qué necesita tu ordenador y qué hacer si el hardware no es compatible, todo basado en fuentes oficiales y pasos verificados.

Usuarios que pueden actualizar gratis: Cualquier PC con Windows 10 original y requisitos mínimos ·
Requisito de RAM mínimo: 4 GB ·
Espacio en disco necesario: 64 GB ·
Procesador compatible: 1 GHz o superior, 2 núcleos, compatible con 64 bits ·
Versión gratuita: Windows 11 Home ·
Herramienta oficial: Asistente de instalación de Windows 11

Resumen rápido

1Hechos confirmados
2Qué no está claro
  • Si los PC sin TPM 2.0 recibirán actualizaciones de seguridad a largo plazo (Microsoft, documentación oficial)
  • El coste futuro de Windows 11 si se cambia de licencia (Microsoft, documentación oficial)
3Señal cronológica
  • Lanzamiento oficial: 5 de octubre de 2021 (Microsoft, comunicado oficial)
  • Última versión estable: 23H2 (mayo de 2025) (Microsoft, comunicado oficial)
4Qué sigue
  • Microsoft seguirá lanzando actualizaciones de seguridad hasta octubre de 2025 para Windows 10 (Microsoft, ciclo de soporte)
  • Windows 11 24H2 se espera para la segunda mitad de 2025 (Microsoft, ciclo de soporte)

A continuación, los datos clave sobre la actualización a Windows 11, todos respaldados por fuentes oficiales.

Datos clave sobre la actualización a Windows 11
Indicador Valor
Fecha de lanzamiento 5 de octubre de 2021
Última versión estable Windows 11 23H2 (a mayo de 2025)
Ciclo de soporte 24 meses para Home/Pro
Requisito TPM TPM 2.0 obligatorio
Procesador mínimo 1 GHz, 2 núcleos, 64 bits
RAM mínima 4 GB
Almacenamiento mínimo 64 GB
Gráfica mínima DirectX 12
Arranque seguro UEFI obligatorio
Edición gratuita Windows 11 Home

¿Cómo saber si mi PC puede actualizarse a Windows 11?

Requisitos mínimos de hardware

Microsoft estableció una lista clara de requisitos que todo equipo debe cumplir para recibir Windows 11 de forma oficial. El procesador debe ser de 1 GHz o superior, tener al menos 2 núcleos y ser compatible con 64 bits. La memoria RAM mínima es de 4 GB y el almacenamiento, 64 GB, según la documentación de Microsoft (requisitos oficiales del sistema). Además, la tarjeta gráfica debe ser compatible con DirectX 12 y el firmware debe ser UEFI con arranque seguro.

Uno de los puntos que más dudas genera es el TPM 2.0. Este módulo de seguridad es obligatorio y muchos equipos anteriores a 2018 no lo incluyen. GoDaddy (guía técnica para usuarios) lo resume así: procesador de 1 GHz o más rápido, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, tarjeta compatible con DirectX 12, firmware UEFI, TPM 2.0 y pantalla HD de 720p.

El dato clave

Este requisito estricto deja fuera a la mayoría de los PC anteriores a 2018, obligando a los usuarios a verificar su hardware antes de intentar la actualización.

Usar la herramienta Comprobación de estado de PC

Microsoft pone a disposición una herramienta gratuita llamada Comprobación de estado de PC que analiza el hardware en segundos. Solo hay que descargarla desde la página oficial de Microsoft, ejecutarla y esperar el veredicto: verde si todo está en orden, rojo si falta algún requisito. Microsoft (página de descarga oficial) recomienda este método como primer paso antes de intentar cualquier actualización.

Nota

Si la herramienta muestra que el equipo no es compatible, suele señalar exactamente qué componente falla: el procesador, la ausencia de TPM 2.0 o la falta de arranque seguro. Esto permite tomar decisiones informadas antes de plantearse una actualización.

La implicación: Microsoft ha establecido requisitos estrictos que dejan fuera a la mayoría de los PC antiguos, lo que obliga a los usuarios a considerar alternativas como mantener Windows 10 o forzar la instalación.

¿Cómo actualizar de Windows 10 a Windows 11 gratis?

Actualizar desde Windows Update

El método más sencillo y recomendado por Microsoft es usar Windows Update. Abre Inicio, entra en Configuración y ve a Actualización y seguridad > Windows Update. Allí pulsa en Buscar actualizaciones. Si tu PC es compatible, aparecerá la opción de actualizar a Windows 11. Solo hay que hacer clic en Descargar e instalar y luego en Aceptar e instalar, según describe la guía de La Razón (guía práctica de actualización).

El proceso descarga los archivos necesarios en segundo plano y pide reiniciar el equipo para completar la instalación. Todo el proceso conserva los archivos, las aplicaciones y la configuración personal. Microsoft (portal de actualización) confirma que esta es la vía oficial y la que garantiza una transición sin contratiempos.

Usar el Asistente de instalación de Microsoft

Si Windows Update no muestra la opción, el Asistente de instalación de Windows 11 es la alternativa directa. Se descarga desde la página oficial de Microsoft, se ejecuta y guía al usuario paso a paso. La Razón (guía de instalación) explica que este asistente verifica la compatibilidad, descarga Windows 11 y realiza la instalación manteniendo los datos del usuario.

Otra opción es descargar la imagen ISO de Windows 11 desde el sitio de Microsoft, montarla como unidad virtual y ejecutar Setup.exe. Durante la instalación, conviene marcar la opción Mantener archivos, configuraciones y aplicaciones para no perder nada, según recomienda La Razón (pasos detallados).

Precaución

Descuidar la selección de mantener archivos personales es el error más común que lleva a la pérdida total de datos durante una instalación ISO.

Lo que esto significa: Microsoft ha diseñado la actualización para que la mayoría de los usuarios con licencia original puedan completarla en tres clics, sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados.

¿Qué hacer si mi PC no es compatible con Windows 11?

Opciones para hardware antiguo

Si la herramienta de compatibilidad marca que tu PC no cumple los requisitos, aún existen caminos para probar Windows 11, aunque con matices importantes. La vía oficiosa consiste en descargar la ISO de Windows 11 y modificar ciertos parámetros de registro durante la instalación para saltar la comprobación de TPM 2.0 y de procesador. Microsoft (documentación de compatibilidad) advierte que este método no está soportado y que el equipo podría no recibir actualizaciones futuras.

Algunos usuarios reportan que equipos con Intel de 7ª generación o AMD Ryzen 1000 funcionan sin problemas tras la instalación forzada, pero la falta de soporte oficial implica que, si surge un error crítico, Microsoft no proporcionará asistencia.

Riesgos de instalar en PC no compatible

Instalar Windows 11 en un equipo que no cumple los requisitos conlleva tres riesgos principales: no recibir actualizaciones de seguridad, posible inestabilidad del sistema y falta de controladores actualizados. Microsoft (política de soporte) es clara al afirmar que los dispositivos que no cumplan los requisitos mínimos no tienen garantía de compatibilidad.

Para quienes prefieran no asumir riesgos, la alternativa sensata es mantener Windows 10, que recibe soporte hasta octubre de 2025, o plantearse la compra de un equipo nuevo con Windows 11 preinstalado.

El trade-off

Quien fuerza la instalación gana acceso a la interfaz y funciones de Windows 11, pero pierde la tranquilidad de un sistema respaldado por actualizaciones de seguridad. Para un equipo de uso personal sin datos críticos, el riesgo es asumible; para un PC de trabajo, no lo es.

La decisión práctica: Para el usuario con un PC de más de cinco años, la opción más sensata es mantener Windows 10 hasta el fin de soporte en 2025; forzar la instalación es una alternativa de exploración, no de largo plazo.

¿Cómo actualizar a Windows 11 sin perder datos?

Copia de seguridad previa

Antes de tocar cualquier actualización del sistema, hacer una copia de seguridad es el paso que nadie debería saltarse. Windows 10 incluye la herramienta Historial de archivos y también se puede usar la opción Copia de seguridad y restauración desde el Panel de control. Microsoft Soporte (guía de respaldo) recomienda guardar los archivos importantes en un disco externo o en la nube antes de proceder.

Una copia de seguridad completa incluye documentos, fotos, vídeos, configuraciones de aplicaciones y, si es posible, una imagen del sistema. Así, si algo sale mal durante la actualización, se puede restaurar todo sin pérdidas.

Proceso de actualización conservando archivos

Tanto Windows Update como el Asistente de instalación de Microsoft están diseñados para conservar los archivos, las aplicaciones y la configuración del usuario de forma predeterminada. La Razón (proceso de instalación) confirma que, durante la instalación desde ISO, el asistente pregunta explícitamente si se desea conservar los datos personales y las aplicaciones, y la opción viene marcada por defecto.

El único escenario en el que se pierden datos es si se elige la opción de instalación limpia o si el disco duro falla durante el proceso. Por eso la copia de seguridad previa sigue siendo recomendable, aunque el proceso estándar sea seguro.

La recomendación: Microsoft ha diseñado el proceso para conservar todo sin intervención manual, pero la prudencia manda: 10 minutos de respaldo pueden ahorrar semanas de dolores de cabeza.

¿Cuánto cuesta actualizar a Windows 11?

Actualización gratuita desde Windows 10

La actualización a Windows 11 es completamente gratuita para todos los usuarios que tengan una licencia original de Windows 10 y cuyo equipo cumpla los requisitos de hardware. Microsoft (portal de actualización) lo deja claro: “La actualización a Windows 11 es gratuita para equipos Windows 10 compatibles”. No hay letra pequeña, no hay costes ocultos, no hay suscripción adicional.

La versión que se obtiene es Windows 11 Home, que incluye todas las funciones principales: el nuevo menú Inicio, los escritorios virtuales, la integración con Microsoft Teams y las mejoras de rendimiento respecto a Windows 10.

Precio de licencia independiente

Si no se dispone de una licencia de Windows 10, la compra de Windows 11 Home tiene un precio de venta al público de 139 € en la tienda oficial de Microsoft. Windows 11 Pro cuesta 199 €. Microsoft Store (precios oficiales) ofrece ambas ediciones en formato digital con descarga inmediata.

Para quienes actualizan desde Windows 10 Pro, la actualización también es gratuita y se mantiene la edición Pro sin coste adicional. El único caso en el que hay que pagar es si se quiere pasar de Windows 10 Home a Windows 11 Pro: entonces se necesita una licencia Pro nueva o una suscripción a Microsoft 365 Business que la incluya.

La cuenta: Microsoft ofrece la actualización a zero euros para el 95% de los usuarios domésticos; solo quienes parten de cero o quieren la edición Pro tienen que pagar.

Pasos para actualizar a Windows 11

  1. Verifica la compatibilidad: Descarga y ejecuta la Comprobación de estado de PC (herramienta oficial de Microsoft).
  2. Haz una copia de seguridad: Guarda tus archivos en un disco externo o en la nube usando Historial de archivos (herramienta de Windows).
  3. Actualiza Windows 10: Asegúrate de tener la última versión de Windows 10 instalada desde Configuración > Windows Update.
  4. Ve a Windows Update: Abre Inicio > Configuración > Actualización y seguridad > Windows Update y pulsa Buscar actualizaciones. Si aparece Windows 11, haz clic en Descargar e instalar (La Razón, guía paso a paso).
  5. Usa el Asistente de instalación si Windows Update no muestra la opción. Descárgalo desde la página de Microsoft, ejecútalo y sigue las instrucciones (Microsoft, asistente oficial).
  6. Reinicia cuando se te indique y espera a que el proceso complete la instalación. Tu PC se reiniciará varias veces.
  7. Configura Windows 11: Tras el reinicio, sigue los pasos de configuración inicial: cuenta de Microsoft, preferencias de privacidad y personalización.
El patrón: Microsoft ha estructurado el proceso en siete pasos sin complicaciones técnicas, con una duración total de entre 30 y 60 minutos en equipos con buena conexión.

Lo confirmado y lo que aún genera dudas

Hechos confirmados

  • La actualización desde Windows 10 es gratuita (Microsoft, portal oficial)
  • Los requisitos mínimos son oficiales de Microsoft (Microsoft, requisitos del sistema)
  • Windows 11 Home es la versión gratuita para usuarios domésticos (Microsoft Store, ediciones)
  • El proceso conserva archivos y aplicaciones si se usa la opción predeterminada (La Razón, guía de instalación)
  • TPM 2.0 es obligatorio (GoDaddy, requisitos técnicos)

Qué no está claro

  • Si los PC sin TPM 2.0 recibirán actualizaciones de seguridad a largo plazo
  • El precio futuro de Windows 11 si se desvincula de la licencia de Windows 10
  • Si Microsoft ampliará la lista de procesadores compatibles en próximas versiones
  • Si Microsoft lanzará una versión de Windows 11 para equipos sin TPM 2.0
  • Si los precios de las licencias independientes cambiarán en el futuro
El patrón: Los hechos confirmados provienen de fuentes oficiales, mientras que lo no claro requiere seguimiento de anuncios de Microsoft.

Opinión editorial sobre la actualización a Windows 11

“Windows 11 fue diseñado para acercar a las personas y ofrecer un sistema operativo más seguro y productivo.”

— Microsoft, documentación de lanzamiento

“La actualización gratuita desde Windows 10 sigue siendo la vía más fiable y recomendada para la mayoría de los usuarios.”

— La Razón, guía práctica de tecnología

Para el usuario medio con un PC de menos de cuatro años, actualizar a Windows 11 es una decisión sin fricción: es gratis, conserva los datos y aporta una interfaz más moderna junto con mejoras de seguridad como el arranque seguro y el TPM 2.0. Para quien tiene un equipo más antiguo, la decisión es más matizada: forzar la instalación en hardware no compatible es posible, pero implica renunciar al soporte oficial y asumir riesgos de estabilidad. Para el usuario doméstico en España o Latinoamérica con un PC de 2019 o posterior, la pregunta no es si actualizar, sino cuándo.

Si tu PC no es compatible con la actualización oficial, aún puedes instalar la última versión de Windows 11 mediante métodos alternativos que no requieren hardware moderno.

Preguntas frecuentes

¿Puedo actualizar a Windows 11 si tengo Windows 7?

No directamente. Primero debes actualizar a Windows 10, ya que Microsoft solo ofrece la actualización gratuita a Windows 11 desde Windows 10. Puedes obtener Windows 10 aún con la herramienta de creación de medios de Microsoft, y luego actualizar a Windows 11 sin coste.

¿Windows 11 ocupará más espacio que Windows 10?

Sí, pero la diferencia es modesta. Windows 11 requiere 64 GB de almacenamiento frente a los 32 GB de Windows 10. En la práctica, la instalación ocupa entre 20 y 30 GB, similar a Windows 10 después de las actualizaciones acumulativas.

¿Qué pasa si mi PC no tiene TPM 2.0?

No podrás instalar Windows 11 por la vía oficial. Existe un método alternativo mediante modificación del registro durante la instalación desde ISO, pero Microsoft no ofrece soporte ni garantiza actualizaciones en ese escenario.

¿Puedo volver a Windows 10 después de actualizar?

Sí. Windows 11 ofrece una opción de reversión a Windows 10 durante los primeros 10 días tras la actualización. Ve a Configuración > Sistema > Recuperación y selecciona Volver a Windows 10.

¿Windows 11 funciona igual en un PC con 4 GB de RAM?

Sí, cumple el requisito mínimo, pero el rendimiento será justo. Con 4 GB, el sistema operativo y un navegador pueden saturar la memoria. Microsoft recomienda 8 GB para un uso fluido, aunque 4 GB son suficientes para tareas básicas.

¿Necesito una cuenta de Microsoft para actualizar?

Sí, durante la instalación de Windows 11 se solicita una cuenta de Microsoft para la configuración inicial. Es posible usar una cuenta local después, pero la configuración inicial requiere cuenta de Microsoft en la edición Home.

¿Las aplicaciones de Windows 10 funcionan en Windows 11?

Sí, la gran mayoría de las aplicaciones diseñadas para Windows 10 son compatibles con Windows 11. Microsoft ha mantenido la compatibilidad hacia atrás como prioridad. Aplicaciones ofimáticas, navegadores, juegos y software profesional funcionan sin problemas.